El Lobo Blanco resurge

Introducción

La sexta temporada de GoT empieza dónde acabó la quinta: en el Muro, con el cadáver de Jon empapando la nieve de sangre. Me ha parecido idóneo empezar mi serie de análisis sobre la sexta temporada también por el Norte y nuestro querido bastardo.

Como ya dije, estoy seguro que a menos de un mes de que empiece la séptima temporada de GoT, mucha gente no se acuerda de todo lo que pasó en la temporada anterior, ya que, se podrán decir muchas cosas de ella, pero no que no fue intensísima. Para ayudar a refrescar la sexta temporada y dejar todas las tramas bien amuebladas para el caos que vendrá con la séptima, voy a escribir esta serie de análisis de todas las tramas y personajes de la sexta temporada.

En esta serie iré recorriendo el mapa de Poniente y Essos, resumiendo y analizando qué pasó en cada sitio y quién lo hizo.

Resumen

Aunque la temporada empieza en el Muro, la sexta quizá sea la que menos minutos de Muro tiene en pantalla, ya que lo importante en esta parte del mapa es la trama Stark contra Bolton y el resurgimiento de los primeros.

Amanece en el Muro y Davos, Edd el Penas y algunos hombres más de la Guardia, descubren el cadáver del Lord Comandante Jon Nieve. Rápidamente Davos les apremia a buscar un lugar seguro dónde dejar el cadáver. En escenas posteriores vemos cómo Ser Alliser Thorne se hace con el mando de la Guardia, y junto con algunos de sus hermanos (no todos partícipes de la traición a Jon) intentan derribar la puerta dónde Davos y los pocos fieles al difunto Lord Comandante resisten.

Cadáver Jon Nieve

A mí este hecho ya me hizo levantar una ceja. Jon está muerto. ¿Por qué tendrían que sacrificar la vida esos hombres si el cadáver era simplemente un cadáver? Quizá Davos tenía la idea de pedirle a Melisandre que obrara su magia, pero en ningún momento se lo explica, ni a Edd ni a los hermanos fieles a Jon. Viendo como se esforzaban en proteger el cuerpo, quedaba bastante claro que Jon iba a resucitar, pero aún tendríamos que esperar dos capítulos para ver el memorable momento.

Mientras en Invernalia, Ramsay lloraba a su amante muerta en el final de la temporada anterior, con su padre Roose echándole la bronca sobre la fuga de Sansa. En ese momento se empieza a ver la irritación del bueno de Ramsay con su progenitor, pero no es hasta que el maestre les anuncia que la esposa Frey de su señoría ha dado a luz a un barón, cuando Ramsay da otra vuelta de tuerca más a su maldad y asesina a su padre, delante de uno de sus vasallos por cierto, a su madre adoptiva y a su hermanastro recién nacido, convirtiéndose en el Guardián del Norte.

En las afueras de Invernalia, Sansa y Theon intentan escapar de los perros de Ramsay, siendo Brienne y Podrick los salvadores del día en el peor momento posible para la Stark. Sansa, arrepentida de haber dudado de la mujer con pintas de caballero, le acepta a su servicio y presenciamos una de las escenas más emotivas de la temporada, aunque las hay en cantidad (Hodor).

Juramento Brienne

Theon, en parte redimido (nunca del todo) por todo el mal que les causó a los Stark y sabiendo que si los acompaña al Muro, Jon le matará, decide volver a sus Islas natales. En un ensayo posterior profundizaré en este magnífico personaje.

Volviendo al Muro, asistimos al asalto al Castillo Negro por parte de los amigos salvajes de Jon y la puesta en custodia de los traidores que asesinaron a su Lord Comandante. Me hizo gracia ver como en apenas unos minutos, los salvajes conseguían reducir a nada la resistencia de los hermanos negros, cuando en la cuarta temporada sudaron sangre durante todo un capítulo para fracasar en el intento de tomar el Castillo Negro.

Finalmente, Davos le pide a Melisandre que intente devolver a la vida a Jon, y esta, aunque dudando, lo consigue. Después de despertarse y asimilar lo que le había pasado, el bastardo de Ned Stark ajusticia a sus asesinos, y cuando se disponía a marcharse de la Guardia de la Noche, aparece su hermanastra Sansa (¡ejem!), y volvemos a vivir uno de esos momentos que se quedan grabados en la memoria, por emotivo y esperado. El reencuentro Stark.

En Invernalia, Lord Bolton ya disfruta de todo su poder y traza alianzas con las casas más grandes del Norte, que aun pueden aportar hombres a su causa, los Karstark (recordemos que Robb Stark le cortó la cabeza a su señor en temporadas anteriores, haciendo que ellos le abandonaran) y los Umber que, dicho sea de paso, no tenían ningún motivo para odiar a los Stark, y tenemos que tomar esta alianza como algo simplemente conveniente para ellos (como casi todo el resto de casas norteñas). Aunque lo curioso de Lord Umber es su regalo a Ramsay. El pequeño (y casi olvidado) Rickon Stark, auténtico heredero del Norte e Invernalia.

Rickon y Osha

En el Muro, después de recordar viejos tiempos, Sansa incita al resucitado Jon a retomar lo que es suyo: Invernalia. Él, harto de luchar, declina la oferta, pero solo momentáneamente ya que, en una carta (la Carta Rosa, para los lectores) Ramsay Bolton le enfurece, y él cambia su objetivo por el de salvar a su hermanito pequeño de las garras del sádico bastardo de Fuerte Terror.

¡Y entra en acción Meñique! Por fin nuestro conspirador favorito toma cartas en el asunto, y “convence” a Robin Arryn para que preste su ejército a su prima Sansa, hecho del cual le informa el mismo en Villa Topo. Sansa, bien guardada por Brienne, descarta volver a confiar en el hombre que la vendió a Ramsay y le planta.

Para poder rescatar a su hermano, Jon decide pedir ayuda al ejército de salvajes que él mismo había salvado en la temporada anterior, después de una batalla épica contra los Caminantes Blancos.

Él, Sansa y Davos se encargan de recorrer el Norte reclutando hombres para poder asaltar Invernalia, dejándonos momentos tan memorables como la aparición en escena de la pequeña Lyanna Mormont, aunque solo pequeña de estatura, ya que la nueva señora de la Isla del Oso acaba comiéndose para desayunar a los dos hermanos Stark, y solo es gracias a Davos que al final aporta sus sesenta y dos valientes hombres.

Después de esta gira de reclutamiento, Jon ha conseguido el mando de unos dos mil hombres, entre salvajes y pequeños contingentes de soldados de casas norteñas menores. Sansa se percata de que no van a ganar con un número tan inferior de soldados y además, enfrentándose al rey de la manipulación. Es entonces cuando envía un cuervo a Meñique, pidiendo ayuda.

Junto con sus consejeros, cabalgan a las afueras de Invernalia para enfrentarse dialécticamente a Ramsay Bolton, siendo uno de los mejores diálogos de Jon Nieve en toda la serie. Aun así Ramsay les deja claro que dispone de más del doble de soldados.

Y es la mañana siguiente cuando presenciamos la épica, histórica y maravillosa Batalla de los Bastardos. Aunque, militar y tácticamente, la batalla no tiene mucho sentido, funciona perfectamente en la televisión y nos arranca más de una exclamación. Y es que pocas series tienen un presupuesto y una calidad tal como para emular batallas de este calibre.

Jon enfrente de caballos

Al final, Rickon sirvió como anzuelo y murió. Los caballeros del Valle, con Meñique en la retaguardia, salvan el día. Ramsay es capturado y devorado por sus propios perros. Y los Stark, por fin, recuperan lo que es suyo, su hogar ancestral, Invernalia.

En las últimas escenas de la trama vemos como Sansa y Jon reflexionan sobre que tienen que confiar más el uno en el otro, y como colofón, en una asamblea con salvajes, norteños y caballeros del Valle, se nombra a Jon Nieve, un bastardo, Rey en el Norte.

Personajes clave

Jon Nieve (Kit Harington)

La historia de Jon esta temporada fue una evolución espectacular: de estar muerto a ser Rey en el Norte.

Toda la trama norteña me gustó, y mucho, pero a pesar de ello, en Jon he visto luces y sombras en cuanto a guión. Empecemos por la sombras.

Algo que me llamó mucho la atención es lo poco traumatizado que se le ve, a pesar de haber visto la muerte de cara, haberla tocado incluso. Creo que por exigencias de guión, dejaron pasar la oportunidad de mostrar a un Jon más oscuro, más pesimista, menos heroico y más enfadado con la humanidad, ya que había muerto asesinado por aquellos que consideraba hermanos por haber salvado a un pueblo.

Está claro que no podían poner más minutos de la trama del Norte sin perjudicar a las demás, aunque con una o dos escenas tocando este tema, muchos nos habríamos quedado contentos. Aunque la tónica de la sexta temporada fue hechos importantes ocurriendo en cascada y sin ningún freno. Pero esto ya lo trataré en otro ensayo.

Me tomo sus intenciones de irse al sur, como un pequeño guiño al Jon enfadado con la humanidad, aunque me parece un poco incongruente con el personaje, ya que, por muy enfadado que pueda estar, sabe que acabará muriendo si lo que hay más allá del Muro traspasa el hielo.

La última de las sombras que no me han convencido es la falta de carisma en algunos momentos. Tuvo que ser Tormund el que convenciera a los salvajes para combatir por su salvador. Tuvo que ser Sansa la que pusiera a Lord Glover en su sitio (aunque sin obtener ningún soldado). Y tuvo que ser un magnífico Davos el que le sacara las castañas del fuego en su parlamento con Lady Mormont.

A pesar de todo esto, debo romper una lanza por él, y decir que al parecer se guardó todo el carisma para su parlamento con Ramsay, en que estuvo espléndido, y en la posterior batalla. Resultado de ello es que es nombrado Rey en el Norte, cuándo no lo había pedido, y a pesar de ser un bastardo (recordemos que los bastardos están muy mal vistos en Poniente).

También me encantó la actuación de Kit en los muchos momentos duros que tuvo que pasar el pobre Jon. Ahorcar a Olly fue una dura prueba. Aunque el crío cayera mal a todo el mundo, no deja de ser un niño, y había actuado como mayordomo y escudero del propio Jon, cogiéndole este mucho cariño a pesar de que fue él quién asesinó a su amada Ygritte.

Jon ahorcando a Olly

Otro de los momentos clave del personaje, fue cuando fracasó en el intento de salvar a su hermanastro Rickon. Ramsay le puso la trampa (justo como le advirtió Sansa) y Jon picó en el anzuelo, quedando expuesto a la lluvia de flechas posterior. La furia ciega que le invadió, lo hizo más humano, y debo alabar la actuación de Kit durante toda la Batalla de los Bastardos.

Finalmente, solo quería nombrar al querido y a la vez ausente, Fantasma. ¿Nadie le echó de menos en la batalla? Aunque casi tendríamos que agradecer que no lo pusieran, ya que probablemente lo hubieran matado igual que a Verano y a Peludo. A pesar de eso, con el tema de los huargos debemos ser comprensivos, ya que entiendo que el presupuesto, aunque enorme, no llega para sacar dragones y lobos en escenas de acción muy a menudo.

Sansa Stark (Sophie Turner)

¡Esta es la Sansa que queríamos ver! Por fin hemos visto a la jugadora del juego de tronos que ha resultado de poner a dulce florecilla invernal en el nido de víboras que es Desembarco del Rey, y posteriormente al lado del mejor jugador del juego como es Petyr Baelish (con permiso de Varys).

Durante toda la temporada vimos a una Sansa más fuerte, más determinada y asumiendo el liderazgo del Team Stark en casi toda la trama. Se pudo ver en escenas como la del reencuentro con Jon, cuando le insta a recuperar el castillo de su familia, o cuando reciben la carta de Ramsay (la Carta Rosa), o cuando manda a Brienne a reclutar a su tío Brynden Tully con su ejército, o cuando interviene para hablar con Lord Glover, o mi favorita, cuando espera que los consejeros de Jon salgan de la tienda de mando para decirle a su medio-hermano (¡ejem!) que también debe contar con su opinión, ya que es la única que conoce al enemigo con el que se van a enfrentar.

Justo en esa escena, Sansa demuestra que ha aprendido cómo funciona la sociedad de Poniente y advierte a Jon que no podrá salvar a Rickon jamás, ya está condenado. Por cierto, escena muy parecida a cuando era su madre, Catelyn, la que aconsejaba a Robb en sus batallas. Me parece un bonito guiño a los Stark caídos en la célebre Boda Roja.

El único pero que se le puede poner al personaje es que no advirtiera a su medio-hermano sobre los refuerzos provenientes del Valle. Desde su punto de vista, se podría argumentar que ella no sabe si acudirán o no, después del encontronazo con Petyr. Aún así, Sansa es (o tendría que ser ya) una persona inteligente, y lo inteligente es dar toda la información posible al comandante para que pueda planear una batalla con todas las variables. Privándole a Jon de esa información, está perjudicando no solo a él, sino a ella misma, ya que si él pierde, ella también. De hecho, ella misma le confiesa a Jon que si pierde, ella se suicidará, ya que prefiere la muerte a volver a ser violada y maltratada por ese psicópata llamado Ramsay.

Dicho esto, hay otro factor que me hace entender que no le dijese nada sobre esos refuerzos. Y es por el espectáculo televisivo. Es muchísimo más épico que un frente de caballería salve el día cuando el ejército Stark está al límite y muriendo. El factor sorpresa es lo que el guión del capítulo necesitaba, y los guionistas usaron a Sansa con ese propósito, a costa de que ella perdiera un poco de credibilidad.

Por último, no puedo dejar de comentar la famosa sonrisa que muere en los labios de Lady Stark cuando su mirada se cruza con la del gran Meñique al mismo tiempo que proclaman Rey en el Norte a Jon.

Sonrisa Sansa

Con este hecho, los guionistas nos dan pistas sobre cómo puede ser la relación de los medio-hermanos (¡ejem ejem!) en la séptima temporada. Aunque Sansa y Jon hayan cooperado como más o menos un equipo, los objetivos a largo plazo de Jon y Sansa son muy diferentes. Jon sabe que hay que unir el Norte para pelear contra la extinción que les aguarda detrás del Muro. Pero Sansa no sabe nada de todo esto, o no se da por enterada, y simplemente la mueve el deseo de venganza con Ramsay y la ambición de recuperar Invernalia y ser su señora. Creo que estos objetivos se verán bien claros en la próxima temporada y quizá veamos un distanciamiento de los dos Stark, más si aparece Bran para contar el verdadero origen del bastardo de Ned Stark.

Davos Seaworth (Liam Cunningham)

Ay Davos… tengo sentimientos encontrados con Ser Davos. Es una gran temporada la suya, aunque tengo un par de peros.

El primero de ellos es lo rápido que olvida a su querido rey Stannis Baratheon. Aunque el hombre en que se había convertido fuera despreciable (la serie no ha tratado bien a este personaje, pero lo dejo para futuros posts), era su rey y Davos creía en él. No vemos ni un momento de duelo, ninguna lágrima. Nada. Me chocó un poco ver lo rápido que se apunta al carro de Jon.

En su favor, él sabe cuál es el verdadero enemigo, y se esfuerza en esa lucha como objetivo final y no en ninguna intriga palaciega de quién se sienta o no en qué trono.

El segundo pero viene de ahí también. Ya he comentado antes que se me hizo raro ver como daban su vida por proteger un cadáver sin ninguna razón aparente. Creo que debemos aplicar la lógica de que el guión lo demandaba también. No querían enseñar la carta de que quizá Jon resucite de inicio en el primer capítulo.

Dejando de lado estos pequeños peros, me ha parecido una temporada muy decente la de Ser Davos. Se encargó de la defensa del cuerpo de Jon, aportó la idea de aliarse con los salvajes, se convierte en un apoyo vital para Jon, incluso en batalla, dónde él mismo reconoce que no es nada experto. Y en uno de sus momentos de la temporada, el diálogo con Lyanna Mormont.

Davos llorando

Pero sin duda el momento estelar fue en su acusación a Melisandre, cuando expresó con todo el dolor posible lo que muchos pensamos: si R’hllor te pide que sacrifiques niños, es que es un dios malvado. Enterarse de que la pequeña Shireen, a la que consideraba casi su hija, fuera quemada por Melisandre y su dios rojo, fue más de lo que pudo soportar y la actuación de Liam Cunningham fue sencillamente maravillosa.

Ramsay Bolton (Iwan Rheon)

De pie para despedir al gran Ramsay Bolton, magníficamente interpretado por Iwan Rheon. El Joffrey del Norte ha acabado sus andanzas en la serie en esta temporada, y diría que por todo lo alto.

Quizá se trate de uno de los personajes más negros que ha pintado Martin en toda la saga, y en la serie este aspecto se ha acentuado, sobretodo en la sexta temporada. HBO nos quería pintar como el malo-malísimo al bastardo de Fuerte Terror, y para ello, dejaron clara su crueldad casi en cada escena que salió.

Ramsay mata a Roose

Como ordena al maestre que les dé el cadáver de su amante a sus perros. Como asesina a su propio padre, para ocupar su posición. Como hace que sus perros asesinen a su madrastra y a su recién nacido medio-hermano. Como para una trampa a la querida Osha (un adiós demasiado frío a Natalia Tena en mi opinión) para clavarle un cuchillo en el cuello. Como juega con la mente de Jon, asesinando al pobre Rickon Stark cuando estaban a punto de reencontrarse. Como ordena a sus arqueros lanzar proyectiles a sus propios hombres. Construyeron al villano por antonomasia.

Y esto es algo que me entristece. Casi todo el mundo quería que los Stark ganaran, antes de empezar la temporada, pero aún así quisieron asegurarse de crear una buena base de odio a este personaje, cuando quizá se hubiesen podido ahorrar alguna de esas escenas. Me viene a la mente el Gorrión Supremo, al cual mucha gente detestaba, y no hizo falta ninguna escena de crueldad ni violencia.

Por todo esto, al final es de justicia poética que el derrocado Guardián del Norte sea comido vivo por sus leales perros, después de dejarlos sin comer algunos días.

Aún así, no puedo evitar sentir cierta tristeza por perder a este magnífico villano. ¿Quién incitará el sentimiento vengativo de Sansa? ¿Quién le sacará su lado oscuro? ¿Quién jugará con el inocente y bienintencionado Jon de ahora en adelante? ¿Quién recogerá el testigo de villano en la nueva temporada? Creo que podemos deducirlo fácilmente: Cersei y Meñique.

Petyr Baelish, Meñique (Aidan Gillen)

Siempre he pensado que el personaje de Meñique es difícil de gestionar para la serie. Extremadamente difícil. Para los lectores aun no está claro que es lo que Petyr desea, aparte de a Sansa. ¿Quiere el Trono de Hierro, como dice en la serie? Yo al menos, no lo tengo tan claro.

Supongo que los guionistas han podido preguntarle a Martin y podríamos fiarnos de eso, pero lo que no trago es la forma en que lo han tratado estas últimas temporadas. Lo he visto desubicado, sin control sobre lo que pasa, exponiéndose más de lo necesario en muchas ocasiones.

Un ejemplo de esto es cuando en la quinta temporada deja sola a Sansa en el Norte, sabiendo como es Ramsay, y se va a Desembarco del Rey a ayudar a Cersei con sus intrigas. No tiene ninguna lógica, si lo que de verdad quiere es quedarse con la pequeña Stark.

Lo que me lleva a la conclusión que Meñique está siendo usado como una navaja suiza porque no saben muy bien como tratarlo. ¿Qué necesito un homosexual de burdel para incriminar a Loras Tyrell de sodomía? Llamo a Petyr. ¿Qué necesito que Sansa vaya a Invernalia para crear una trama allí? Llamo a Petyr. ¿Qué necesito un ejército para salvar el día en la Batalla de los Bastardos? Llamo a Petyr.

Y es que Meñique no ha servido de nada más esta temporada, que para que los caballeros del Valle acudieran a salvar la batalla.

Sinceramente esperaba más de un personaje que está considerado como uno de los dos o tres mejores jugadores del juego de tronos. Algo más de cálculo. Algo más de secretos. Algo más beneficio propio.

¿En qué punto lo encontramos ahora? Habiéndole confesado a Sansa su “amor” y su objetivo. Habiéndose rebelado contra los Lannister. Y sin estar más cerca del Trono de Hierro, si es que ese es su objetivo real.

El Norte está regido por Jon, y él no le ayudará a conquistar ningún trono, menos aun cuando está a la vuelta de la esquina la guerra por el Amanecer contra los Caminantes Blancos.

Aun así, creo que sí que jugará un papel primordial en la próxima temporada, siendo la influencia negativa de Sansa. De forma sutil ya lo ha hecho esta temporada, diciéndole que la señora de Invernalia tendría que ser la hija legítima de Eddard y Catelyn Stark. Creo que Meñique seguirá en este papel, intentando que Sansa tome el poder y le ayude en sus guerras sureñas, aunque habrá que ver si Sansa sucumbe, o si realmente ha aprendido a no confiar en el hombre que la vendió a los Bolton.

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Creo que Lord Baelish se nos presentará como uno de los villanos a derrotar esta temporada, junto con Cersei. Quizá Sansa dude un poco al principio, pero auguro que va a permanecer fiel a su familia. Quizá esta sea la temporada final de Petyr.

Otros

No me gustaría dejar de lado a un par de personajes más.

Melisandre (Carice van Houten) ha sido clave, básicamente por resucitar a Jon Nieve. Debo alabar el trato que le han dado esta temporada, perdida, sin ninguna confianza en sí misma, consecuencia de la derrota de Stannis.

Melisandre vieja

Que realmente sea una anciana de “nosesabe” cuantos años también fue un hecho sorprendente. En la futura temporada, hay quién especula en que puede actuar de puente entre Jon y Daenerys, para construir una alianza contra los Caminantes Blancos, aunque a mí me gustaría ver si Jon cumple su promesa y la ejecuta cuando vuelva a pisar el Norte.

Finalmente este personaje sacado de la chistera como es Lyanna Mormont (Bella Ramsey) fue de lo más memorable de la temporada. La joven Bella se comió cada escena en la que salió y se ganó con ello el apoyo y admiración de muchos de nosotros. Del personaje en sí, representa una dura prueba para los Stark, un golpe de realidad cuando esperaban que muchas de sus antiguas casas vasallas aportaran sus hombres sin dilación ni protesta. Aparte de ser la responsable y la primera en coronar a Jon Nieve (un bastardo, recuerdo), como Rey en el Norte.

Lyanna Mormont

Conclusión

Junto con la trama en Desembarco del Rey, la trama del resurgimiento de los Stark es lo mejor de la sexta temporada de Game of Thrones. Con momentos tan épicos como la Batalla de los Bastardos (se le dedica un capítulo entero) o la proclamación de Jon Nieve como Rey en el Norte, la trama norteña se gana con todo merecimiento la mejor nota de la temporada.

Es una trama sin demasiados agujeros de guión y con acciones más o menos coherentes de casi todos sus personajes. Toda la acción culmina en un episodio absolutamente épico, y prepara el terreno para la próxima temporada que promete mucho, mucho frío, ya que el invierno por fin ha llegado.

¡Saludos picarescos!

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