Introducción
Se acerca la octava y última temporada de Game of Thrones. Por un lado es un alivio poder disfrutar de esta fantástica serie después de casi dos años de ausencia. Por otro lado, es una pena que ya sea la última vez que podamos hacerlo. GoT se despide de nuestras vidas con seis capítulos que, de buen seguro, estarán llenos de emociones fuertes.
Tal como hice para la séptima temporada, voy a escribir una serie de ensayos sobre cada trama de la temporada anterior. Creo que después de casi dos años, puede venir bien refrescar la historia y rememorar ciertos grandes eventos y ciertas pequeñas pistas que nos dejó la intensa séptima temporada. También escribiré un ensayo sobre qué podemos esperar de la octava, libre de spoilers por supuesto.
Desde que empezó, GoT se iba expandiendo temporada a temporada. Nuevas tramas, nuevos personajes, nuevas familias, nuevas ciudades… En la sexta temporada, esa expansión se detuvo y empezó la contracción del universo que GRRM ha creado. En la séptima temporada pudimos ver como el universo se contraía y se simplificaba aún más. Si bien en otras temporadas era fácil distinguir las tramas por dónde estaban ocurriendo (Desembarco del Rey, Invernalia, Meereen…), en esta última ya no estaban aisladas unas de otras, sino que influían y se mezclaban siendo difícil discernir qué escenas pertenecen a una u otra. Aún así, he tratado de separarlas para que los resúmenes no se hagan eternos (cosa que ni aún así conseguiré…).
Hoy os traigo la primera de las tramas. Una de las que vertebra toda la temporada. Quizá la mejor. La Guerra de las Dos Reinas. El duelo político-militar entre Daenerys Targaryen y Cersei Lannister para dominar el Trono de Hierro y con él, todo Poniente.
En la serie nunca se le ha dado nombre a este conflicto. Yo me he inspirado en una frase de Meñique en las novelas:
«La poca paz y orden que nos dejaron los cinco reyes no sobrevivirán mucho tiempo a las tres reinas.»
¡Empecemos!
Resumen
Al final de la sexta temporada parecía claro que habría un choque entre la recién coronada Cersei de la Casa Lannister y la recién llegada Daenerys de la Casa Targaryen. Y así fue. Esta trama es la clave de los cuatro primeros capítulos de la temporada, con el punto de inflexión en la batalla del Nuevo Campo de Fuego. A partir de ahí, el conflicto queda un poco al margen para dar más minutos a la guerra en el norte o el amorío entre Jon y Daenerys. No resumiré cada una de las escenas sino que daré una visión global sobre como se desarrolló todo el conflicto.
Llegan notícias a la capital

En Desembarco del Rey se nos introduce un pequeño choque entre los hermanos Lannister. Jaime le habla claro a su hermana, intentando hacerle ver que están en una situación delicada: la reina dragón se acerca con sus hijos y sus ejércitos, y ellos no tienen aliados para combatirla (sus amigos Frey han sido asesinados). También hablan de como son los últimos de su familia ya que Tommen se había suicidado al final de la sexta temporada. Cersei prefiere hacer borrón y cuenta nueva y pasar a la acción. Ha contactado con el Rey de las Islas del Hierro, Euron Greyjoy.
El pirata se presenta a la corte, y después de una conversación muy provocadora pide la mano de Cersei a cambio de su ayuda. La reina lo rechaza por qué no se fía de él, pero Euron le dice que insistirá. Qué le traerá un regalo que le llegará al corazón y así ella podrá ver que las intenciones del pirata son honestas.
Llegada a casa y el plan de Tyrion

En Rocadragón vemos como Daenerys Targaryen se reencuentra con el lugar que la vio nacer durante una terrible tormenta (Stormborn). Los aliados Targaryen están ansiosos por atacar la capital y destronar a Cersei de una vez por todas. Asha/Yara Greyjoy y Ellaria Arena instan a Dany a arrasar con todo y conquistar el trono con sus dragones. Seguramente la guerra habría acabado muy rápido, pero Dany les comunica no quiere ser la «reina de las cenizas» y que prefiere conquistar el trono sin derramar sangre inocente (una intención un poco idealista en mi opinión). Tyrion tiene un plan para llevarlo a cabo.
Usarán a los aliados ponientis para asediar Desembarco del Rey y a los Inmaculados para conquistar Roca Casterly, el posible retiro estratégico de los Lannister. A parte de algunas incoherencias que ya comenté, la idea de usar ponientis para conquistar Desembarco es buena ya que la estrategia política de Cersei es clamar a los cuatro vientos que la reina dragón es una extranjera que usa soldados extranjeros y salvajes para conquistar su país y esclavizar a su gente.
La estrategia política de Cersei
Eso se ve en una escena posterior en el salón del trono. Varios señores menores acuden a la llamada de la reina Lannister para escuchar esos argumentos. Jaime trata de persuadir a Randyll Tarly (el padre de Samwell) para que se una a su bando a cambio de nombrarlo Guardián del Sur (título que pertenece a los Tyrell). Los señores también preguntan por la estrategia de la reina para detener a los dragones. Qyburn tiene la solución: un gran escorpión capaz de perforar el cráneo de Balerion, el Terror Negro.
Cersei se reúne con un enviado del Banco de Hierro de Braavos, Tycho Nestoris. El banquero tantea el terreno para invertir en ella o no, aunque le recuerda que ya se les debe una gran cantidad de oro. Cersei le promete que en un par de semanas le devolverá todo y verá que los Lannister son los que merecen la apuesta del banco más poderoso del mundo.
La batalla naval

Llegamos a la primera batalla de esta guerra. Una fantástica batalla naval entre hijos del hierro. Asha está transportando a Ellaria y las Serpientes de Arena a Dorne para llamar a su ejército y llevarlos de nuevo a la capital. Pero Euron y sus nuevos mil barcos los interceptan antes y se produce una desigualada batalla. Al final, el rey derrota a sus sobrinos y captura a Ellaria y a su hija Tyene. Theon se tira por la borda y escapa de la muerte, dejando a su hermana Asha en la estacada.
Consecuencias de la batalla de hierro

Esto significa un duro golpe para Dany que de un plumazo ha perdido a dos de sus tres apoyos en Poniente. Tyrion la calma diciéndole que lo importante en ese momento es esperar noticias de Roca Casterly, dónde habían enviado a sus Inmaculados.
En Desembarco, por el contrario, todo es alegría. El pueblo aclama a Euron y Cersei está mucho más que complacida con su regalo: la asesina de su única hija, Myrcella. Cersei pospone el compromiso con Euron hasta que la guerra se haya acabado, pero eso no parece importarle mucho al pirata ya que le toma el pelo a Jaime instantes después, preguntándole como le gusta el sexo a su hermana.
En una magnífica escena podemos ver la venganza de Cersei con una de sus enemigas más odiadas. Después de un discursito muy macabro, envenena a Tyene Arena a los ojos de Ellaria, con el mismo veneno que ella usó para envenenar a Myrcella. El castigo para la amante de Oberyn será ver como su hija muere y como su cuerpo va pudriéndose.
El asalto a la Roca y a Altojardín
Los Inmaculados llegan a Roca Casterly y la conquistan infiltrándose por las cloacas del castillo tal como Tyrion les había indicado. Gusano Gris se extraña de que hayan ganado fácil ya que esperaban a muchos más soldados Lannister. Ese contingente estaba marchando a Altojardín, en el sur, para conquistar el asiento de la Casa Tyrell y apoderarse de todo su oro. Jaime Lannister le ha pasado la mano por la cara a su hermano pequeño.
En Altojardín asistimos al gran final que Olenna Tyrell (Redwyne en las novelas) se merece. Después de charlar con Jaime, este le facilita un veneno indoloro. La anciana se lo bebe y le confiesa que habría odiado morir como su hijo Joffrey, desvelándole que fue ella la responsable del envenenamiento del primogénito de la reina.
Jaime le paga a Bronn lo que le debía («Un Lannister siempre paga sus deudas…») y le cuenta que el oro restante es para el Banco de Hierro. En Desembarco, Cersei le cuenta a su invitado banquero que han ganado la batalla y el oro está llegando a la capital, con lo que Tycho Nestoris se pone a su servicio para cualquier préstamo que la reina Lannister necesite.
En Rocadragón, la noticia sobre la pérdida de su último aliado ponienti cae como un jarro de agua fría. Daenerys está muy enfadada con Tyrion, y por un momento duda de su lealtad. Se decide a usar sus armas de destrucción masiva, pero no contra los inocentes habitantes de Desembarco del Rey.
Haciendo añicos el sueño Lannister: el Nuevo Campo de Fuego

Y llegamos al punto de inflexión de la Guerra de las Dos Reinas. El Nuevo Campo de Fuego. Cersei empezaba a soñar con una victoria a priori imposible sobre la invasora extranjera, pero se había olvidado de su arma clave: los dragones. En otra escena espectacular, vemos como Dany monta en Drogon y achicharra al ejército Lannister-Tarly que marchaba de vuelta a la capital. También se ha traído a su gran khalasar dothraki con sus barcos restantes. El choque de la caballería ligera con la infantería Lannister resulta en una carnicería para los occidentales. Jaime, en una maniobra suicida, intenta matar a Daenerys cuando ella aterriza para tratar de sacarle a Drogon un proyectil del escorpión de Qyburn que Bronn le había clavado. Drogon se da cuenta y casi quema a Jaime, pero Bronn lo salva en el último momento, hundiéndose en el profundo lago que tenían al lado.
Dany pide pleitesía a todos los que se han rendido, y ejecuta con fuego dragón a los que no se la conceden: Lord Randyll Tarly y su hijo Dickon. Tyrion se preocupa por esa poca misericordia de su reina y lo habla con Varys.
¿Tregua? Camino a Pozo Dragón
Jaime vuelve a la capital y le cuenta a Cersei lo ocurrido. Discuten sobre las posibilidades y aunque cunde un poco el desánimo, Cersei no se da por vencida. Jaime también le cuenta que Tyrion no fue el que mató a Joffrey, hecho que será clave para el futuro.
En Rocadragón, Dany reune a su consejo y discuten como deben proceder. Aunque parece que la Guerra de las Dos Reinas ya no tiene tanta importancia, ya que el Rey en el Norte sigue insistiendo en que hay otra guerra más importante por librar en el Norte, la Guerra por el Amanecer. En el análisis sobre esta otra trama hablaré en profundidad sobre la escena en la cueva que tienen Jon y Dany y que es absolutamente clave tanto para que la reina dragón decida aceptar el loco plan sobre la captura de un espectro, como para el enamoramiento entre ambos Targaryens.
El bando Targaryen se ha tomado en serio la amenaza de los Otros y desean poner pausa a la contienda con el bando Lannister. Tyrion se infiltra en la capital con la ayuda de Davos (que aprovecha para rescatar del olvido a Gendry, el bastardo del rey Robert). Allí, el enano trata de convencer a su hermano Jaime sobre esa amenaza y sobre la posibilidad de pactar una tregua en la guerra que los enfrenta.
Jaime le plantea la posibilidad a Cersei y esta lo ve con buenos ojos. Estaban perdiendo, y una pausa podría beneficiarles. En la misma conversación, Cersei le cuenta a Jaime que está embarazada de nuevo y que piensa contar que es de su hermano.
Reunión en Pozo Dragón y aplazamiento de la guerra

Y llega otro momento clave, la reunión en Pozo Dragón. Magníficas escenas que entrelazan la Guerra de las Dos Reinas con la Guerra por el Amanecer. Jon hace una demostración del peligro que les acecha desde el frío norte. Cersei y su séquito quedan convencidos, pero no aceptan la tregua ya que la reina Lannister quería que el Rey en el Norte también se quedara al margen, pero este ya ha jurado lealtad a la reina Targaryen.
En otra fantástica y emotiva escena, Tyrion discute con Cersei y la «convence» de aceptar la tregua e incluso de colaborar en la defensa de Poniente con sus propios ejércitos. Cersei vuelve a Pozo Dragón y les hace saber a sus antiguos enemigos y ahora aliados, que colaborará.
El bando Targaryen la cree y se olvida de la Guerra de las Dos Reinas, pero no así Cersei, que le confiesa a Jaime que todo era una patraña. Ella quiere aprovecharse de la situación y dejar que Dany pierda fuerza en el Norte mientras ella contrata a la Compañía Dorada (con sus elefantes). Jaime no ve clara la estrategia y por una vez quiere permanecer fiel a su juramento de ayudar en el norte. Se produce el esperado cisma entre los dos hermanos Lannister. Y la nieve empieza a caer en Desembarco del Rey.
Personajes clave
Cersei Lannister (Lena Headey)

Si en la sexta temporada, Cersei empezaba con ningún poder político a causa de su encarcelamiento y el memorable paseo de la vergüenza, en esta séptima empezó en el lado contrario. Pleno poder. La soberana de los Siete Reinos. Aunque de facto solo controlara tres o cuatro tal como le recuerda Jaime.
Ya al inicio de la temporada Cersei se centra en la nueva amenaza a su posición, la reina dragón que viene del este. Me pareció muy interesante su estrategia política para enfrentar dicha amenaza. Como fiel lector de GRRM, siempre tengo en mente la comparación de tramas y personajes con las novelas, y en este caso Cersei es distinta. La Cersei de las novelas es más bella, pero menos hábil políticamente que el personaje interpretado por Lena Headey. En concreto, me pareció muy inteligente apelar al sentimiento de pertenencia a un mismo país para alentar a los señores menores a apoyarla a ella y no a una invasora extranjera cuyo ejército consta de eunucos y salvajes dothrakis.
También debo destacar su buen trato con el Banco de Hierro. En sus dos conversaciones con Tycho Nestoris vemos a la Cersei más pragmática y más inteligente, diciéndole al banquero lo que necesita oír para apoyarla. Si Daenerys tiene dragones de carne, a Cersei no le queda otra que intentar combatirlos con los dragones de oro.
Aparte de la política, en esta temporada también podemos ver dos de sus aspectos más marcados: el sadismo y el apego a su descendencia.
La escena en que se venga de Ellaria Arena, la asesina de su única hija, es para mí de lo mejor de la temporada. Tanto Lena Headey como Indira Varma actúan increíblemente bien. Vemos a una Cersei realmente dolida por la muerte de su hija, y al mismo tiempo como disfruta del frío plato de venganza que le ha preparado a la dorniense. Queda aún más claro lo que le ha encantado hacer sufrir a su enemiga en la escena posterior. Cersei llega a sus habitaciones y se lanza hacia Jaime de una forma muy pasional, a penas vista en ella en siete temporadas.
El otro aspecto que ha vuelto a aflorar es el cariño y apego que Cersei siente por sus hijos. Si bien al principio de la temporada la reina luchaba por ella y por su hermano («we are the last Lannisters…»), en cuanto se entera que está embarazada el foco de importancia se desplaza de la pareja hacia su vientre, hasta el punto que reniega de Jaime al final de temporada. Lo trataré en un ensayo posterior, pero en mi opinión ese bebé no nacerá, o morirá al nacer. Hay una profecía que cumplir.
Lo último que quiero comentar es la relación con Jaime. Es una relación con muchos altibajos y cambios de rumbo durante toda la serie, y en esta temporada no ha sido una excepción. Empezó con Jaime muy combativo y preocupado por su devenir. Cersei juega un poco con él cuando se medio-compromete con Euron, para después encandilarlo cuando le dice que no le importa que todo el mundo sepa que se acuesta con su hermano. Ese es un punto clave para Jaime, ya que él siempre había querido gritarlo a los cuatro vientos, pero Cersei no se lo permitía por qué pondría en peligro la vida de sus hijos.
La escena en que Jaime se entera que volverá a ser padre es muy emotiva y vemos que los dos se quieren genuinamente. Pero a partir de ahí, el futuro hijo vuelve a copar toda la atención y preocupación de la reina. Eso se nota en su escena final de temporada, cuando elige al futuro bebé en detrimento de conservar a Jaime a su lado.
Jaime Lannister (Nikolaj Coster-Waldau)

Ha sido una temporada intensa para Jaime. Su papel más predominante ha sido el de comandante militar de las fuerzas Lannister. Creo que debemos aplaudir que salga exitoso en su estrategia de abandonar la Roca a su suerte para ganar el oro de los Tyrell. Uno de las características diferenciales de Jaime Lannister es su capacidad como comandante, siendo de los tres o cuatro mejores que aún siguen vivos en las novelas (Stannis Baratheon, Randyll Tarly, Jon Connington, Barristan Selmy…).
Después de su derrota en el Bosque Susurrante y el posterior encierro en las mazmorras de Aguasdulces (en la lejana segunda temporada, y en la también lejana segunda novela), el Matarreyes se vuelve un hombre más prudente. Eso se ve en como maneja la expedición del ejército Lannister hacia Aguasdulces en Festín de Cuervos o en como levanta el asedio del castillo. Me parece muy coherente que alguien con su experiencia derrote a Tyrion, que tiene más bien poca.
El otro papel primordial de Jaime esta temporada es servir de voz de la conciencia para su hermana. Jaime le recuerda constantemente las dificultades que tienen, y las posibilidades de que les salga mal. Aún así, no se da por vencido y ejecuta planes en favor de la reina. El hecho de que no le de siempre la razón a Cersei, que no sea su esbirro (como en la primera mitad de la sexta temporada) va más acorde con el Jaime que ha perdido su mano y quiere dejar de ser un títere.
Aún con todo eso, Jaime sigue amando profundamente a su hermana. Creo que quizá ha sido la temporada en que se ha visto más el genuino cariño y amor que hay entre ellos (aunque ya sabemos que Cersei tiene prioridades superiores que su hermano). Hay un par de escenas clave.
En la primera Cersei se levanta a abrir la puerta del dormitorio y él le advierte que no pueden verlos juntos, pero la reina deja que la sirvienta los vea igualmente. Eso le hace ver a Jaime una realidad que él siempre había querido: que todo el mundo supiera que se querían. Cersei siempre le había frenado, con el argumento que de hacerse público, ellos y sus hijos correrían peligro. Al estar ya muertos y no quedar nadie a quién le importe verdaderamente que los dos Lannister se acuesten, pueden hacerlo público.
La segunda va relacionada con la primera. Cersei le cuenta a su hermano que esperan otro hijo. A diferencia de los tres anteriores en que ella no le dejaba actuar de padre, este cuarto hijo si será uno verdaderamente suyo. Cersei le complace diciéndole que comunicará a todo el mundo que el hijo que espera es suyo. Justo el mismo argumento de la primera escena: «al león no le importan las opiniones de las ovejas».
Por todo lo anterior, me chirría un poco la última escena de la temporada para los dos Lannister. En ese último acto, Cersei le cuenta la farsa que había interpretado en Pozo Dragón con sus enemigos. Jaime le intenta hacer ver que gane quién gane en el norte, ellos serán los siguientes ya que no pueden ganar ni contra unos ni otros. Pero Cersei no se quiere dar por vencida. Y llega lo que a mí me parece el punto de no retorno: la reina le espeta que ha estado conspirando con Euron Greyjoy para traer a la Compañía Dorada a su servicio mientras el bando Targaryen piensa que les ayudará. A Jaime le molesta mucho que haya conspirado a sus espaldas sin contarle nada, pero creo que lo que más le molesta es el hecho de que conspire justamente con Euron, el hombre que la está cortejando y con el que probablemente tendrá que casarse.
Como ya digo, me parece un poco forzada la reacción de Jaime. Abandonar a su hermana, con la que lleva toda la temporada mejor que nunca, a la que quiere con locura, de la que espera un hijo… No es del todo coherente, por mucho que le pueda molestar lo de la conspiración con Euron.
En las novelas este cisma se produce al final de la cuarta novela. En mi opinión, los guionistas de la serie sabían que el cisma se tenía que producir pero quizá no lograban visualizar dos o tres tramas diferentes para Jaime hasta el final de la serie, lejos de Cersei. En las novelas hay muchas tramas con las que Jaime puede interactuar, sobretodo en las Tierras de los Ríos, pero en la serie ya nos hemos deshecho de todo eso. Creo que han ido alargando el «amor» entre los hermanos hasta que les ha hecho falta romperlo, y a la hora de romperlo no les ha quedado del todo coherente.
Daenerys Targaryen (Emilia Clarke)

La segunda de las Dos Reinas. Mientras que Cersei Lannister solo se ha visto involucrada en la trama de la guerra por el Trono de Hierro, Daenerys ha tenido tres tramas: la Guerra de las Dos Reinas, la Guerra contra los Otros y el enamoramiento con Jon Nieve. Por lo que ha disfrutado de muchos minutos esta temporada. Intentaré separar en cada análisis lo que corresponde a cada una de las tramas.
Creo que hemos visto una Daenerys que se ha debatido toda la temporada entre «no quiero ser la Reina de las Cenizas» y «Fuego y Sangre». Su situación al llegar a Rocadragón es difícilmente mejorable: dispone de una fortaleza fuerte, cuatro flotas de barcos (los robados a los esclavistas, los Greyjoy, los dornienses y los Tyrell), cinco ejércitos (Inmaculados, la mejor infantería del mundo; dothrakis, la mejor caballería ligera; hijos del hierro, lanceros dornienses y caballeros del Dominio) y, no por último menos importante, tres dragones bien grandes y gordos. Enfrente, unos debilitados Lannister con el apoyo de una gran flota. La guerra parecía un paseo.
Creo que es por eso por lo que al principio Daenerys se deja guiar por el mantra «no quiero ser la Reina de las Cenizas». Tyrion y Varys le instan a ello. Incluso Jon Nieve en una breve conversación. Y ella, aunque tiene algún arrebato de furia como cuando pierde a sus aliados Greyjoy y dornienses a manos de Euron, mantiene la estrategia.
Pero después de perder también Altojardín, Daenerys se cansa de «planes inteligentes» y decide aplicar el lema Targaryen: Fuego y Sangre. Gracias a ello, vemos una espectacular batalla, el Nuevo Campo de Fuego. Y eso marca un punto de inflexión. Si al principio se dejaba aconsejar más por Tyrion, a partir de esa decisión de hacer llover fuego en sus enemigos, Dany ya no deja de hacerlo. Quema vivos a los Tarly, cuando Tyrion le aconsejaba encerrarles en una mazmorra para quebrar su voluntad, o yendo al Muro a salvar a Jon y Jorah cuando Tyrion le intentaba hacer ver lo peligroso de la empresa. Al principio de temporada, Daenerys quería ser Jaehaerys I, el Conciliador, pero tal como lo dijo Olenna, acabó siendo Aegon I, el Conquistador. Una deliciosa dicotomía.
Finalmente solo me queda comentar su actitud en las escenas de Pozo Dragón. Me la esperaba más combativa con Cersei. Pero creo que lo visto más allá del Muro le hizo ser más prudente. Cersei es una broma comparada al Rey de la Noche y su ejército de muertos. Le hizo falta perder a Viserion para darse cuenta, pero ya no hay vuelta atrás. La prioridad deja de ser el Trono de Hierro.
Tyrion Lannister (Peter Dinklage)

¡Qué bien le ha sentado a Tyrion volver a casa! Se nota que en Poniente está en su salsa, con una política y unos jugadores que se conoce mucho mejor que los de Essos. Ya no hemos tenido al Tyrion que ‘bebe y sabe cosas’, sino a una Mano de la Reina mucho más ambiciosa y trabajadora.
Como Mano de la Reina, Tyrion era responsable de los ejércitos de la reina. Debemos aplaudir que se le hayan visto las costuras como general, pues Tyrion es muy bueno en el juego político, pero nunca ha sido un gran estratega militar (a pesar de las buenas ideas que pudo tener en la segunda temporada con el fuego valyrio y la cadena que cerró el río). Su hermano Jaime le gana claramente, él mismo lo reconoce, aunque ya partimos de la idea de que su plan era un poco absurdo.
Otro aspecto que hemos podido ver en el más pequeño de los Lannister es su faceta de bombero apaga-fuegos. Cada vez que Daenerys proponía llevarles fuego y sangre a sus enemigos, Tyrion estaba ahí para desaconsejarlo. Como ya he comentado antes, esta estrategia menos agresiva se podía dar ya que su ejército era mucho mayor y era mucho más versátil que el de Cersei. Pero después de unas cuantas derrotas, Dany se cansó de mostrarse dócil. Y hay ese momento clave en el que medio-acusa a Tyrion de traidor, y en una toma muy gráfica, se vuelve hacia Jon Nieve para pedirle consejo.
A partir de ese momento clave, Tyrion pierde influencia en su reina en favor del norteño. ¿Han sido los fallos de Tyrion o la creciente atracción que la reina siente hacia su sobrino la causa de este distanciamiento? Yo creo que una mezcla de ambas. En la escena del sexo en el barco, Tyrion se muestra entre las sombras, espiando. Debemos tomarlo como que no le gusta ni un pelo perder la influencia que tanto le ha costado ganar.
Otra faceta que me gustó especialmente fue ver lo afectado que se quedó después del Nuevo Campo de Fuego. Tyrion es un Lannister y ver calcinados a los soldados de su familia no le hizo nada de gracia, aunque fueran sus enemigos. Buen conflicto el que se nos ha mostrado esta temporada: «son mis enemigos, pero también son mi familia».
Hablando de familia, también hay que remarcar los reencuentros de Tyrion con sus dos hermanos. Es bastante lógico que fueran así de tensos, ya que tanto Jaime como Cersei tenían cierto afecto hacia Tywin. En las dos conversaciones vemos a un Tyrion arrepentido de haber asesinado a su propio padre, con la cabeza baja en muchos momentos, deseando que le perdonen, pero aún así manteniéndose firme en su cometido para con su reina.
Conclusión
Para mí, la Guerra de las Dos Reinas fue la mejor trama de la temporada. Tiene las mejores escenas (la venganza de Cersei con Ellaria, la muerte de Olenna, el Nuevo Campo de Fuego, el reencuentro Tyrion-Cersei) y los mejores actores.
Por lo que respecta a la trama, esta guerra quedó en empate técnico, aunque al final los Targaryens tuvieran la iniciativa. La confrontación ha forzado las costuras de los dos bandos, y ambos han sufrido brechas en sus filas. Cersei ha perdido a Jaime. Daenerys y Tyrion se han distanciado.
Hasta aquí el análisis de la primera de las tramas de la séptima temporada. En unos días seguiré con la siguiente que también nos dejó emociones fuertes: la guerra que se avecina en el Norte.
¡Saludos picarescos!
Muy buen resumen!!! Se agradece mucho!!!
Un saludo desde Masdenverge!
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